Noticias

FacebookTwitterGoogle BookmarksPin It

Convocatorias en las que participamos:           Valladolid, Barcelona, Palma de Mallorca, Madrid, València

Imagen de Manuel Sierra

A un año de la siembra de Berta Cáceres (publicado en catalán en Directa)

Querida Berta,

No negaremos que te echamos de menos. No te lo vamos a negar y no nos lo vamos a negar. Porque también debemos permitirnos la vulnerabilidad de sentir tu pérdida. De saber que no te veremos en la próxima reunión de cualquier campaña solidaria internacional, con tu energía cálida, sólida y contagiosa.

Pero también mentiríamos si dijéramos que, un año después, no seguimos sintiendo esta energía. Como dicen los movimientos populares en tu país estos días, hace un año de tu siembra. Y ojalá que vieras su resultado. Tan torpe ha sido el prepotente cálculo de los asesinos de corbata.

Un día como hoy no podemos dejar de denunciar el devastador desastre social y humano que conlleva el régimen político que te asesinó. Como acaba de decir tu familia, "los autores intelectuales no han sido castigados y no se han abierto líneas de investigación contra la Junta Directiva de DESA... El Estado hondureño y esta empresa mantienen bajo el terror y amenazas a  la población indígena lenca que defiende el río Gualcarque". Hoy mismo The Guardian publica una investigación que vincula los autores materiales con "servicios de inteligencia militar y con fuerzas especiales entrenadas en Estados Unidos".

La organización Global Witness acaba de presentar su informe sobre las vulneraciones de los derechos humanos en Honduras, cuyo inicio ya es bastante elocuente: "No hay ningún lugar en el que sea más probable morir asesinado por enfrentarse a las empresas que acaparan la tierra y destruyen el medio ambiente que en Honduras. (...) Las víctimas son personas corrientes que se oponen a las represas, las minas, la tala o la agricultura extensiva en sus tierras y han sido asesinadas por fuerzas del Estado, guardias de seguridad o asesinos a sueldo".

Pero olvidaríamos una parte esencial de esta metálica realidad si no recordáramos que, a al mismo tiempo, Honduras es también un bastión de la violencia patriarcal: 4.000 feminicidios los últimos cuatro años, con un 95% de impunidad. Según un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la tasa más alta de feminicidio (13,3 por cada 100.000 mujeres). Imposible delimitar dónde empiezan y dónde terminan las diferentes violencias, las expresiones criminales del capitalismo mafioso y del patriarcado.

Tú misma serías la primera en insistir en que no es un fenómeno exclusivo de Honduras, si bien en este país se encuentra especialmente agravado, sino que por toda América (incluida, por supuesto, América del Norte) se vive una situación de escalada de la criminalización de la protesta social, de dimisión de los estados de su papel de garantes de derechos, para acentuar su perfil de prestación de servicios de diplomacia y seguridad a favor de las grandes empresas extractivas.

Hace un mes, el compañero Tomás Gómez, que tuvo que asumir tu lugar de coordinación del COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), se hacía presente en Munich en la asamblea de accionistas de Siemens, en una acción coordinada con el movimiento de solidaridad alemán, para denunciar el papel de la empresa en el proyecto de destrucción del río Gualcarque.

No hace falta que lo digas..., este es uno de los compromisos que nos toca asumir desde la solidaridad internacional: hacer visible toda la cadena de responsabilidades de esta guerra silenciosa global contra la vida. Poner el foco sobre los actores respetables que viven cómodos permaneciendo en la penumbra. Y sobre las instituciones de la Unión Europea, que, con todo este abrumador panorama, no ven ningún inconveniente en mantener las relaciones políticas y comerciales normalizadas e, incluso, las ayudas a Honduras.

Pero en este momento de tu doble aniversario, creo que haremos mucho mejor en levantar la mirada por encima de todo esto, contemplando por un momento como ha britado tu semilla por todo el continente. Tu legado es ya referencia e inspiración para miles de personas, en primer lugar para miles de mujeres que luchan para defender su cuerpo y su territorio, para una nueva ola de activismo social que supera la escisión entre las diferentes dimensiones de la transformación social y personal. Que es mucho más capaz de pensar y vivir la complejidad, de integrar la defensa de los derechos de sus pueblos, la lucha antipatriarcal, la defensa de sus territorios y los bienes naturales comunes, o el antimilitarismo, en un mismo mundo, en un solo cuerpo.

Esta serena, pero firme, radicalidad en defensa de la vida y esta visión integral de la emancipación no las inventaste ni teorizaste tú, pero poca gente las ha llevado de forma tan natural y contundente al terreno de la acción en todo su camino, de la mano de la gente más humilde del pueblo.

Agua de mayo en un continente hoy más necesitado que nunca de una nueva izquierda crítica, comprometida, empática, vital y emancipadora. De gente decidida a adentrarse por este camino más lejos de donde lo dejaste. Germinal en tiempos de contrarreforma neoliberal. Por todo ello, una vez más, mil gracias Berta.

Àlex Guillamón, Entrepueblos

 

MANIFIESTO: A UN AÑO DEL ASESINATO DE BERTA CÁCERES (llegir en català)

El 2 de marzo se cumple un año del asesinato de Berta Cáceres, líder y activista feminista en defensa de los recursos naturales y de los derechos de las comunidades indígenas en Honduras. Transcurrido este año, las autoridades hondureñas pretenden justificar su ineficacia para atrapar a quienes ordenaron este vil asesinato. La captura y presentación ante tribunales de cuatro sicarios y tres intermediarios no es suficiente para hacer justicia: aún permanecen en libertad quienes instigaron el crimen y pagaron a sus ejecutores.

Lo ocurrido no constituye un hecho aislado, el asesinato de Berta demuestra la grave situación de riesgo en que se encuentran las y los defensores de derechos humanos, de los pueblos indígenas y de los bienes comunes de la naturaleza en contra de la explotación de sus territorios. Entre 2012 y 2015 el COPINH ha sufrido el asesinato de al menos diez de sus integrantes (Berta Cáceres, Santos Alberto Domínguez Benítes, Tomás García, Nelson García, Lesbia Yaneth Urquía, Olayo Hernández Sorto, William Jacobo Rodríguez, Moisés Durón Sánchez, Maycol Rodriguez, Irene Meza). El Relator Especial para personas defensoras de la ONU ha denunciado que Honduras es uno de los países más peligrosos del mundo para quienes defienden los derechos humanos y el medio ambiente, así como la colusión entre gobiernos y empresas para cometer ataques y asesinatos. Pero estas agresiones no ocurren sólo en Honduras: en los últimos dos años más de 340 personas han sido asesinadas debido a su lucha por defender la tierra y las personas que viven en ella. El 40 % de los asesinatos en 2015 fueron de personas indígenas; el 66 % se cometió en Latinoamérica.

En la mayoría de casos, los responsables siguen impunes. Estamos ante una estrategia extendida de grandes empresas, inversores y cuerpos represivos para perseguir y reprimir a quienes denuncian el acaparamiento y destrucción de recursos y el desplazamiento de comunidades enteras. Hay que denunciarlo con claridad: no se trata de bandas incontroladas ni de hechos episódicos, sino de actuaciones sistemáticas de los grandes capitales para amenazar y cercar a los movimientos sociales y campesinos que desafían el paradigma económico capitalista, saqueador de pueblos y ecosistemas.

Detrás de estas muertes hay nombres conocidos. Laura Vásquez o Exaltación Marcos Ucelo se enfrentaron a la minera San Rafael, propiedad de la empresa canadiense Tahoe Resources. Berta Cáceres luchaba contra la empresa hidroeléctrica Agua Zarca, con financiación holandesa (FMO) y finlandesa (FinnFund) entre otras; Macarena Valdés contra la empresa hidroeléctrica RP Golgal. Estos casos muestran los peligros añadidos que sufren las mujeres que se oponen a los proyectos extractivistas. Lesbia Yaneth Urquía, fue asesinada cuatro meses después del crimen de su compañera Berta. El suceso fue catalogado por el COPINH como un “feminicidio político” cuyo objetivo fue “callar las voces de las mujeres que, con coraje y valentía, defienden sus derechos en contra del sistema patriarcal, racista y capitalista, que cada vez más se acerca a la destrucción de nuestro planeta”.  Berta se ha convertido en un símbolo que representa la lucha  indígena, ecologista y feminista.

Allí, en países “periféricos”, donde los recursos son más numerosos y valiosos y donde inversores y empresas extranjeras campan a sus anchas, sin control –o con el apoyo- gubernamental, el panorama para las y los activistas por el medio ambiente y los derechos humanos es terrorífico. Pero también en nuestro entorno cercano oponerse decididamente al fracking, al recrecimiento de un embalse o a la construcción de viviendas de lujo en un espacio protegido cuesta detenciones, multas, fianzas multimillonarias o directamente tener que abandonar tu pueblo ante las amenazas recibidas. Defender lo común: un río, un bosque, la atmósfera... es algo complicado en este mundo global en el que las prioridades vienen marcadas por intereses económicos de minorías poderosas.

No vamos a asumir como una realidad inevitable que mueran asesinadas las personas que defienden el medio ambiente y los derechos humanos. Hemos de desarrollar, en América latina y en Europa, en todo el orbe, una batalla global en defensa del territorio y sus recursos; y de quienes luchan para que las generaciones futuras puedan vivir dignamente.

Para ello hay que seguir desenmascarando al poder corporativo, dando a conocer no solo los asesinatos de activistas, sino las condiciones de vida a las que condenan a millones de personas. Y, por supuesto, acabar con la impunidad de la que gozan quienes cometen estos crímenes. Los Estados e instituciones supraestatales deben establecer mecanismos que castiguen a las empresas que están detrás de proyectos que se cobran vidas para ser llevados a cabo. Justo lo contrario que pretenden los tratados comerciales que, como el TTIP y el CETA, blindan a estas grandes corporaciones frente a los derechos de la ciudadanía y el medio ambiente. Es imprescindible dar voz y protección a las comunidades que sufren violencia e intimidación como norma por defender la naturaleza.

Comprometidas con estas luchas exigimos a las autoridades de la Unión Europea y del estado español:

* Cumplimiento de la Directiva de la UE de protección de defensores de derechos humanos.

* en el Acuerdo de Asociación UE-Centroamérica, paralizar su desarrollo con Honduras por violación de derechos humanos.

* Auditorìa de todos los recursos de cooperación de España con Honduras, especialmente los fondos para el programa de Eurojusticia para la Fiscalía de Honduras.

* Auditar y revisar los apoyos de España a megaproyectos de infraestructuras en Honduras, a través del Banco Centroamericano de Integración e infraestructura.

* Exigir a las empresas españolas que invierten en otros países el estricto cumplimiento de los derechos humanos, el respeto al entorno natural y a las comunidades locales afectadas.

Como decía Berta Cáceres: no nos queda otro camino más que luchar.

UN AÑO SIN JUSTICIA

¡BERTA VIVE, COPINH SIGUE!

CONTRA LA IMPUNIDAD, PROTEJAMOS A LAS DEFENSORAS DE LA VIDA

AIETI, Amigos de la Tierra, Brujas migrantes, Calala Fondo de Mujeres, Calala Fondo de Mujeres, CCOO, Comisión de Derechos Humanos Hispano, Guatemalteca (CDHHG), Comunidad Hondureña en Madrid, Ecologistas en Acción, Entrepueblos/Entrepobles/Entrepobos/Herriarte, Fundación Abogacía Española, Greenpeace España, ICID, JASS -Asociadas por lo Justo, Madrid Paz y Solidaridad, MUNDUBAT, Paz con Dignidad

Valladolid, Barcelona, Palma de Mallorca, Madrid, València

CONCENTRACIÓN EN VALLADOLID

El 2 de marzo, jueves, a las 7 de la tarde en la plaza de San Benito

Concentración en recuerdo a Berta Cáceres y al COPINH, en el primer aniversario del asesinato de Berta, una verdadera semilla de solidaridad

Imagen de Manuel Sierra

BCN JORNADES A BARCELONA

ACTE A PALMA DE MALLORCA

CONCENTRACIÓN EN MADRID

CONCENTRACIÓ A VALÈNCIA

 

MANIFEST: A UN ANY DE L'ASSASSINAT DE BERTA CÀCERES

El 2 de març es compleix un any de l'assassinat de la Berta Càceres, líder i activista feminista en defensa dels recursos naturals i dels drets de les comunitats indígenes a Hondures. Transcorregut aquest any, les autoritats hondurenyes pretenen justificar la seva ineficàcia per identificar i castigar als que van ordenar aquest vil assassinat. La captura i presentació davant tribunals de quatre sicaris i tres intermediaris no és suficient per fer justícia: encara romanen en llibertat els que van instigar el crim i van pagar als seus executors.

El que ha passat no constitueix un fet aïllat, l'assassinat de la Berta demostra la greu situació de risc en què es troben les i els defensors de drets humans, dels pobles indígenes i dels béns comuns de la natura en contra de l'explotació dels seus territoris . Entre 2012 i 2015 el COPINH ha patit l'assassinat d'almenys deu dels seus integrants (Berta Càceres, Santos Alberto Domínguez Benites, Tomás García, Nelson García, Lesbia Yaneth Urquía, Olayo Hernández Sorto, William Jacobo Rodríguez, Moisés Durón Sánchez, Maycol Rodriguez , Irene Meza). El relator especial per a persones defensores de l'ONU ha denunciat que Hondures és un dels països més perillosos del món per als que defensen els drets humans i el medi ambient, així com la col·lusió entre governs i empreses per cometre atacs i assassinats. Però aquestes agressions no passen només a Hondures: en els últims dos anys més de 340 persones han estat assassinades a causa de la seva lluita per defensar la terra i les persones que hi viuen. El 40% dels assassinats en 2015 van ser de persones indígenes; el 66% es va cometre a Amèrica Llatina.

En la majoria de casos, els responsables segueixen impunes. Estem davant d'una estratègia estesa de grans empreses, inversors i cossos repressius per perseguir i reprimir als que denuncien l'acaparament i destrucció de recursos i el desplaçament de comunitats senceres. Cal denunciar-ho amb claredat: no es tracta de bandes incontrolades ni de fets episòdics, sinó d'actuacions sistemàtiques dels grans capitals per amenaçar i voltar als moviments socials i camperols que desafien el paradigma econòmic capitalista, saquejador de pobles i ecosistemes.

Darrere d'aquestes morts hi ha noms coneguts. Laura Vásquez o Exaltación Marcos Ucelo es van enfrontar a la minera Sant Rafael, propietat de l'empresa canadenca Tahoe Resources. Berta Càceres lluitava contra l'empresa hidroelèctrica Agua Zarca, amb finançament holandesa (FMO) i finlandesa (FinnFund) entre d'altres; Macarena Valdés contra l'empresa hidroelèctrica RP Golgal. Aquests casos mostren els perills afegits que pateixen les dones que s'oposen als projectes extractivistes. Lesbia Yaneth Urquía, va ser assassinada quatre mesos després del crim de la seva companya Berta. El succés va ser catalogat pel COPINH com un "feminicidi polític" l'objectiu va ser "callar les veus de les dones que, amb coratge i valentia, defensen els seus drets en contra del sistema patriarcal, racista i capitalista, que cada vegada més s'acosta a la destrucció del nostre planeta ". Berta s'ha convertit en un símbol que representa la lluita indígena, ecologista i feminista.

Allà, en països "perifèrics", on els recursos són més nombrosos i valuosos i on inversors i empreses estrangeres campen al seu aire, sense control -o amb el suport- governamental, el panorama per a les i els activistes pel medi ambient i els drets humans és terrorífic. Però també al nostre entorn proper oposar-se decididament al fracking, al recreixement d'un embassament o a la construcció d'habitatges de luxe en un espai protegit costa detencions, multes, fiances multimilionàries o directament haver d'abandonar el teu poble davant les amenaces rebudes. Defensar el comú: un riu, un bosc, l'atmosfera ... és una mica complicat en aquest món global en què les prioritats vénen marcades per interessos econòmics de minories poderoses.

No assumirem com una realitat inevitable que morin assassinades les persones que defensen el medi ambient i els drets humans. Hem de desenvolupar, a Amèrica llatina i a Europa, a tot l'orbe, una lluita global en defensa del territori i els seus recursos; i dels que lluiten perquè les generacions futures puguin viure dignament.

Per a això cal seguir desemmascarant al poder corporatiu, donant a conèixer no només els assassinats d'activistes, sinó les condicions de vida a les que condemnen milions de persones. I, per descomptat, acabar amb la impunitat de què gaudeixen els que cometen aquests crims. Els Estats i institucions supraestatals han d'establir mecanismes que castiguin les empreses que estan darrere de projectes que es cobren vides per a ser duts a terme. Just el contrari que pretenen els tractats comercials que, com el TTIP i el CETA, blinden a aquestes grans corporacions enfront dels drets drets de la ciutadania i el medi ambient. És imprescindible donar veu i protecció a les comunitats que pateixen violència i intimidació com a norma per defensar la natura.

Compromeses amb aquestes lluites exigim a les autoritats de la Unió Europea i de l'estat espanyol:

* Compliment de la Directiva de la UE de protecció de defensors de drets humans.
* En l'Acord d'Associació UE-Amèrica Central, paralitzar el seu desenvolupament amb Hondures per violació de drets humans.
* Auditoria de tots els recursos de cooperació d'Espanya amb Hondures, especialment els fons per al programa de Eurojusticia per la Fiscalia d'Hondures.
* Auditar i revisar els suports d'Espanya a megaprojectes d'infraestructures a Hondures, a través del Banc Centreamericà d'Integració i infraestructura.
* Exigir a les empreses espanyoles que inverteixen en altres països l'estricte compliment dels drets humans, el respecte a l'entorn natural i a les comunitats locals afectades.

Com deia Berta Càceres: no ens queda altre camí que lluitar.
 
UN AÑO SIN JUSTICIA

¡BERTA VIVE, COPINH SIGUE!

CONTRA LA IMPUNIDAD, PROTEJAMOS A LAS DEFENSORAS DE LA VIDA

Categoría
  • Derechos humanos
  • Territorios y bienes naturales
  • Pueblos indígenas
Más noticias

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Trabajo en red
        Coop57 Revista Ecologia Política  Campaña NO al TTIP (Tratado de comercio e inversiones UE - EEUU)
 

ENTREPUEBLOS/ENTREPOBLES/HERRIARTE/ENTREPOBOS Av. Meridiana 30-32, entl. 2º B - BARCELONA - 08018 - TELÉFONO: (34) 93 268 33 66 - FAX: (34) 93 268 49 13 info@entrepueblos.org

Sitio implementado por Namastech S.L.

X

entrepueblos.org utiliza cookies para mejorar tu experiencia de navegación. Puedes obtener más información o cambiar tu configuración. Al continuar, aceptas nuestras cookies.