Colectivos, organizaciones y movimientos sociales se unen para exigir la Emergencia Climática al Gobierno español

  • Demandamos a las administraciones europeas, estatales, autonómicas y municipales la declaración del estado de Emergencia Climática y su actuación en consecuencia.
  • Instamos a las empresas a que apoyen y contribuyan en la creación de una sociedad más justa y sostenible, dada su capacidad y responsabilidad en la búsqueda de soluciones.
  • Invitamos a las distintas organizaciones, colectivos, movimientos sociales y ciudadanía en general a que apoyen y se sumen a este llamamiento.

Madrid, 21 de mayo de 2019 – En el día en que se inicia la legislatura, más de 25 colectivos exigen a los futuros gobiernos locales, autonómicos, central y europeo que declaren el estado de emergencia climática y actúen en consecuencia. Tanto la urgencia como la gravedad de la situación climática y ecológica exigen una actuación rápida y contundente para evitar los peores escenarios indicados por la ciencia.

Diferentes colectivos queremos dejar constancia de la gravedad de la situación en la que nos encontramos. La urgencia nos alienta a hacer este llamamiento coordinado para exigir que las instituciones europeas y el Gobierno español, así como los gobiernos de las distintas comunidades autónomas y ayuntamientos coordinados con todos los grupos políticos, estén a la altura de las necesidades que exige el momento actual. Pedimos que en la nueva etapa política declaren, de manera inmediata, la emergencia climática y tomen las medidas concretas necesarias para reducir rápidamente a cero neto las emisiones de gases de efecto invernadero, en línea con lo establecido por la ciencia y bajo criterios de justicia climática. Evitar que la temperatura global se eleve por encima de 1,5 °C debe ser una prioridad de la humanidad. Necesitamos reducir con carácter urgente las emisiones de CO2eq (equivalente de carbono), reajustando nuestra huella ecológica a la biocapacidad del planeta.

El planeta, así como los seres vivos y los ecosistemas, nos encontramos en grave peligro, prueba de ello son los recientes informes sobre el estado de la Biodiversidad del IPBES y sobre el calentamiento global de 1,5 ºC del IPCC, alertándonos del rumbo al que nos dirigimos: la extinción de una gran parte de los ecosistemas terrestres. Un millón de especies están en amenazas por la actividad humana, así como también estamos al borde de un punto de no retorno frente al cambio climático si no modificamos nuestra trayectoria cuanto antes. No responder ante la crisis ecológica y civilizatoria supondría la muerte de millones de personas, además de la extinción irreemplazable de especies imprescindibles para la vida en la Tierra, dadas las complejas interrelaciones ecosistémicas.

Lograr estos objetivos requiere, necesariamente, de

  • Verdad. Que los gobiernos digan la verdad acerca de lo urgente que es nuestra situación actual, asumiendo que el primer paso para solucionar un problema es admitir el diagnóstico de la comunidad científica. Los medios de comunicación tienen un papel fundamental para transmitir esa realidad.
  • Compromiso. Declarar la emergencia climática es, sin duda, insuficiente, por lo que debe venir acompañada de compromisos políticos reales y vinculantes, mucho más ambiciosos que los actuales, con la consiguiente asignación de recursos para hacer frente a esta crisis. Garantizar reducciones de gases de efecto invernadero anuales superiores al 7%, así como
    detener la pérdida de la biodiversidad son la única respuesta posible para evitar un colapso de todos los sistemas naturales, incluido el humano.
  • Acción. Abandonar los combustibles fósiles, apostar por una energía 100% renovable y reducir a cero las emisiones netas de carbono lo antes posible de manera urgente y prioritaria, en línea con las indicaciones del informe del IPCC para limitar el aumento de las temperaturas globales a 1,5 ºC. Demandamos que los gobiernos analicen cómo lograr este objetivo y propongan los planes de actuación necesarios: frenen nuevas infraestructuras fósiles (centrales, exploraciones, grandes puertos, etc.; reducción de los niveles de consumo y del transporte; cambio de modelo energético; reorganización del sistema de producción; educación, además de otras medidas contundentes. Todo esto debe quedar reflejado en la Ley de Cambio Climático y Transición energética y en el Plan Nacional Integrado de Clima y Energía.
  • Democracia. La justicia y la democracia deben ser pilares fundamentales de todas las medidas que se apliquen, por lo que han de crearse los mecanismos adecuados de participación y control por parte de la ciudadanía para abordar las cuestiones sociales difíciles y para formar parte activa de la solución mediante la democratización de los sistemas energéticos, alimentarios, de transporte, etc. En estos procesos se debe garantizar la igualdad de género en la toma de decisiones.
  • Adoptar medidas urgentes para frenar la extinción masiva de especies y para acabar con la pérdida de biodiversidad, la especulación financiera de la naturaleza, el extractivismo insostenible y la desmedida mercantilización de las materias primas y los comunes. Estamos deforestando los bosques, destruyendo los deltas, las marismas, los arrecifes de coral, los manglares, contaminando los océanos, los ríos, agotando los acuíferos. Nuestra supervivencia depende de estos ecosistemas que son la esperanza y la salvación para toda la vida en nuestro planeta.
  • Realizar un giro de 180 grados en las políticas comerciales internacionales, acabando con la firma de tratados de comercio e inversión que ahondan la problemática del aumento de gases de efecto invernadero vía incremento del transporte marítimo interoceánico, así como de la aviación civil, que dificultan la lucha contra el cambio climático a través de las cláusulas de protección de inversiones (ISDS). Las medidas de mercado no pueden sustituir la adecuada planificación de la transición ecológica.
  • Los países empobrecidos son los menos responsables de la degradación planetaria, sin embargo, son a su vez los países más vulnerables a las consecuencias de esta ruptura de los límites. Los países más enriquecidos son quienes acumulan una mayor deuda ambiental, por ello y atendiendo a los criterios de justicia climática, deberán ser países como los europeos los que deban adquirir unos compromisos mayores. Se hace necesario revertir el hecho de que el 20% de la población mundial absorbe el 80% de los recursos naturales.

Colectivos y organizaciones

1. 2020 Rebelión por el clima
2. Amigos de la Tierra
3. Asociación Despierta
4. CGT
5. Climate Reality Project
6. Contra el diluvio
7. Ecologistas en Acción
8. Entrepueblos/Entrepobles/Entrepobos/Herriarte
9. Extinction Rebellion Spain
10. Foro transiciones
11. FRAVM
12. Fridays For Future
13. Fundación Vida Sostenible.
14. Greenpeace
15. InspirAction
16. La Transicionera (Sevilla)
17. Madres por el clima
18. Attac
19. Observatorio de la sostenibilidad
20. Plataforma por un Nuevo Modelo Energético
21. Red Ecofeminista
22. SEO Birdlife
23. Sustenta
24. Teachers for future Spain
25. Unión Sindical Obrera (USO)
26. WWF España

Día de Acción Global #AntiChevron – 21 de mayo

Desde hace seis años, la UDAPT, Unión de los Afectado/as por Texaco (actualmente Chevron), conmemora el 21 de mayo como el Día de Acción Global #AntiChevron.

Desde diferentes continentes, más de 280 millones de personas están manifestando su apoyo a esta causa, representadas por 268 redes, organizaciones, movimientos y sindicatos comprometidos con los derechos humanos y la justicia social, económica y ambiental.

Ya han pasado 26 años de esta batalla jurídica, política y comunicacional para exigir la reparación de la Amazonía ecuatoriana, ensuciada por la petrolera Chevron, en la que las personas afectadas, campesinas e indígenas reclaman justicia.

Entre 1964 y 1992, la empresa Chevron desechó cerca de 650 mil barriles de petróleo crudo y más de 16 mil millones de galones de aguas residuales en los ríos y suelos de la selva, afectando la salud y forma de vida de más de 30.000 personas, indígenas y campesinas, de diferentes comunidades de la Amazonía ecuatoriana.

El nefasto saldo de sus actividades en Ecuador llevó a que el caso sea conocido como el “Chernóbil en Amazonía”. Ante un desastre de esa envergadura, la UDAPT lucha desde hace más de 25 años con el objetivo de lograr la ejecución de la sentencia ecuatoriana, para que sean reparados los daños ambientales, sociales y culturales causados por la petrolera. La sentencia de la justicia ecuatoriana es irrevocable, por lo que las personas afectadas persistirán en su lucha por el acceso a la justicia en otras jurisdicciones extranjeras hasta que se reparen los daños.

Como producto de esa batalla, en junio de 2018 la Corte Constitucional de Ecuador confirmó la sentencia de la Corte Nacional de Justicia, apelada por Chevron, que condenó a la compañía petrolera estadounidense pagar $9,5 mil millones para reparar los daños ambientales, culturales y humanos que todavía afectan a más de 30,000 personas en un área de 480 mil hectáreas.

🙋🏾‍♀️Desde Entrepueblos Entrepobles Entrepobos Herriarte apoyamos esta campaña y reclamamos justicia.

📢 Cómo puedes apoyar en la campaña #AntiChevron ⬇️⬇️

Más información en http://www.udapt.org/21-mayo-2019/

Sigue en twitter: @Chevron_Toxico  @StopTNCimpunity @eci_ttip

DONA’M CINE: Abierto periodo de visualización de cortos, votaciones y participación en el foro de debate!

¡Éxito de convocatoria de la IV Edición de Dona’m Cine con 225 cortometrajes recibidos!

Del 22 de abril al 5 de junio vota los proyectos preseleccionados

La cuarta edición del 📽 Dona’m Cine, el concurso internacional de cortometrajes online realizados por mujeres organizado por la Associació Entrepobles y la productora Doble Banda con la colaboración de Ca la Dona, La Bonne, Femart, Dones Visuals, Demus Perú, Guarango, SICOM, el Institut de Drets Humans de Catalunya y el Observatori DESC, ha sido un éxito de participación!

Desde el Estado Español, Argentina, Nicaragua, Colombia, México, Perú, (entre otros) hemos recibido 225 cortometrajes a las a las ocho temáticas abiertas sobre miradas feministas diversas que dan voz a las mujeres y transforman prácticas y valores heteropatriarcales.

El 22 de abril se publicaron en la web del concurso los 52 proyectos seleccionados por qué, mediante una votación online, entre el 22 de abril y el 5 de junio podáis votar las películas y comentarlas a través del fórum abierto de Facebook.

El anuncio de las obras galardonadas se hará público a través de la página web y las redes sociales del concurso el día 10 de junio por parte de un jurado independiente que escogerá, entre las obras seleccionadas, las ganadoras del Premio Berta Cáceres y el premio del Jurado.

La gala de entrega de premios y exhibición de los cortometrajes ganadores se realizará el día 4 de julio. Pronto os daremos más información.

Cómo participar en las votaciones:

 

ENTRA AQUÍ ▶http://www.donamcine.org/edicion2018/es/premiopub

 

Los pasos a seguir para votar los proyectos seleccionados son:

 

1. Los cortos están ordenados por título, alfabéticamente y en orden decreciente.

 

2. Para acceder a la información completa sobre el cortometraje y poder votar solo tienes que clicar en el título de este.

 

3. Puedes votar a varios cortos pero sólo se permite un voto por corto.

 

4. En la información ampliada de cada cortometraje encontrarás un enlace para acceder al foro de discusión sobre las películas, un espacio de intercambios de saberes y experiencias donde podrás debatir con las autoras y otras usuarias.

 

 

Gracias para visionar, votar y debatir en DONA’M CINE. Esta edición más de 50 películas te esperan!

 

¡Nos encontramos en el Foro de debate e intercambio de saberes i experiencias!

 

 

XXXI Asamblea General de Entrepueblos. Zamora, 11 y 12 de mayo

 

 “REVOLUCIONES COTIDIANAS, PEQUEÑAS Y GLOBALES PARA DEFENDER LA VIDA”

 

La XXXI Asamblea General, además de un acto de debate, participación y democracia interna, será también de encuentro y de fiesta. Se celebrará en ZAMORA los próximos días 11 y 12 de mayo en: 

 

MUSEO ETNOGRÁFICO DE CASTILLA Y LEÓN

➡️  (Ver plano)

 

 

¡¡Acompañanos!!

 

 

Sábado 11 de mayo

09:30 Inscripciones y entrega de los materiales
10:00 Bienvenida
Presentación de la Asamblea General y la “Asamblea Entrepeques”
Constitución de la mesa de la Asamblea General.
10:30 Balance económico de 2018. Presupuesto de 2019. Memoria de las actividades de 2018.
12:30 Descanso
13:00 Conferencia: “La revolución feminista, nuevo sentido común para sostener la vida” a cargo de Justa Montero de la Asamblea Feminista de Madrid.
14:00 Comida
16:30 Conferencia: “Rebelión por la vida frente a la emergencia climática y ecológica” a cargo de Marta Pascual de Ecologistas en Acción.
17:30 Descanso
18:00 Talleres simultáneos: Feminismos / Emergencia Climática / Sembrando cuidados
20:00 Paseo por Zamora
21:00 Cena

Domingo 12 de mayo

10:00 Plenaria de los talleres
11:00 Conversatorio: “Coyuntura política de Centroamérica”
12:30 Conclusiones de la Pequeasamblea
13:00 Cierre de la XXXI Asamblea

 

📝 Ficha de inscripción que podéis enviar por fax 93.268.49.13 o por e-mail administracion@entrepueblos.org lo antes posible, indicando vuestros datos y el modo de inscripción.

Descárgate aquí la ficha de inscripción ➡ Inscripción asamblea Zamora 2019 📝

 

Informaros que se pone a disposición, para quien lo necesite, un autocar desde Valladolid a Zamora. Si estáis interesados/as marcar la opción en la ficha de inscripción.

 

Para facilitar las tareas de organización y en la medida que sea posible, os agradeceríamos que una vez rellenada y enviada la ficha de inscripción, efectuéis un ingreso (según la opción escogida) a la cuenta de Entrepueblos:

Triodos Bank ES05-1491-0001-21-3000079938 (en este caso podéis enviar también el comprobante del ingreso)

👁‍🗨Fecha límite de inscripción: 22 de abril de 2019

 

* Durante los dos días se realizará en paralelo la “Asamblea Entrepeques” con actividades para las niñas y niños asistentes, que también presentarán sus conclusiones en el plenario final del domingo. Os agradeceríamos que quienes queráis asistir con niños y niñas nos lo hagáis saber antes del 22 de abril, para poder preparar bien este espacio.

 


 

MUSEO ETNOGRÁFICO DE CASTILLA Y LEÓN
Calle Sacramento, 3
49004 Zamora https://goo.gl/maps/3ZBbkTD8J5K2

Aparcamiento San Martín
Calle San Martín, 1, 49001 Zamora
980 53 02 10 https://g.co/kgs/fsC6zi

Las zonas coloreadas del mapa son las zonas de estacionamiento regulado ORA, los sábados funciona de 9 a 14h

 

Comunicado ante el juicio por la trama de corrupción del llamado “Caso Blasco”. NO EN NUESTRO NOMBRE

Comunicado de Entrepueblos/Entrepobles/Entrepobos/Herriarte ante el juicio por la trama de corrupción del llamado “Caso Blasco” #NoEnNuestroNombre

València 10 de abril de 2019

Ante la inminente aparición en la agenda mediática y política del juicio del llamado “Caso Blasco” la sobre la presunta trama de corrupción en el manejo de fondos de Cooperación Internacional de la Generalitat Valenciana en la que, entre otros, se implica a la denominada Fundación Solidaria Entre Pueblos, que nos usurpó el nombre.

Nuestra organización, ENTREPOBLES/ ENTREPUEBLOS/ENTREPOBOS/HERRIARTE, asociación de solidaridad y cooperación internacional constituida en 1988, declarada de utilidad pública, calificada por la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo y con el sello de Transparencia y Buen Gobierno de la Coordinadora de ONGD, nos vemos en la necesidad de recordar a los medios que cubran las noticias relativas a este caso:

  • Que en su momento nuestra organización se vio gravemente perjudicada por la usurpación de su nombre por parte de la pretendida Fundación Solidaria Entre Pueblos de la Comunidad Valenciana
  • Que ante ello nuestra entidad interpuso acciones judiciales para lograr el cese en el uso indebido de la citada marca, por la enojosa confusión que podía generar entre ambas entidades.
  • Que a raíz de esta demanda dicha Fundación se vio obligada a adoptar el nuevo nombre de “Fundación Hemisferio” por sentencia firme del Juzgado Mercantil nº 2 de Valencia, de 28/10/10, y se tuvo que realizar una intensa campaña a nivel de prensa escrita, radiofónica y televisiva para tratar de revertir la situación de exposición injustamente padecida por nuestra Asociación.

Por este motivo, en ejercicio de los derechos a la buena imagen de nuestra entidad, que estamos dispuestos en su caso a defender legalmente, les exhortamos a que en el tratamiento de la noticia se proteja el buen nombre de nuestra entidad de forma que, por acción u omisión no resulte expuesta nuestra imagen o vinculada a la corrupción. Por ello, sugeriríamos que puedan utilizar el nombre de la Fundación Hemisferio, o en todo caso, aclarar que la auténtica Asociación Entrepueblos (o Entrepueblos), no sólo no tiene nada que ver con este caso, si no que obligó a esta Fundación a renunciar a esta denominación que habían usurpado, vía sentencia judicial.

Junta Directiva Entrepueblos Entrepobles Entrepobos Herriarte

Caso Chevron: Cánada niega la justicia a las comunidades de la Amazonía ecuatoriana

Malas noticias sobre el caso Chevron en la Amazonía ecuatoriana. La Corte Suprema de Canadá ha denegado el recurso de apelación presentado por las comunidades afectadas en Ecuador.

Lamentamos este fallo que de nuevo niega a las víctimas sus derechos frente a los crímenes de las multinacionales. Una vez más se pone en evidencia la necesidad de establecer un Tratado internacional vinculante sobre empresas transnacionales y derechos humanos.

¿Cuántos años han de pasar para que el pueblo indígena ecuatoriano pueda acceder a la justicia?

Toda nuestra solidaridad con las comunidades afectadas

 

Más información ⬇⬇

CANADÁ NIEGA JUSTICIA A ECUATORIANOS

Fuente: http://texacotoxico.net

La Corte Suprema de Justicia de Canadá se negó a tramitar el pedido de apelación presentado por los afectados ecuatorianos en contra del fallo de la Corte de Apelación de Ontario, del 23 de mayo de 2018. Este último rechazó el proceso de homologación de la sentencia ecuatoriana en contra de los activos de Chevron en ese país bajo el argumento de que los activos de Chevron Canada no pertenecían a Chevron. Además la Corte de Ontario protegió su decisión imponiendo el pago de una millonaria tarifa para tratar de impedir que los ecuatorianos apelen esta decisión.

Willian Lucitante, Coordinador de la Unión de Afectados por Texaco, UDAPT, consideró lamentable que el tecnicismo jurídico y la falta de dinero sea un obstáculo para el acceso a la justicia de los pueblos en Canadá. Es deplorable que se nieguen sus derechos a las víctimas de crímenes corporativos.

A pesar de esta decisión en Canadá, ratificó la intención de abrir procesos en otras jurisdicciones e informó que en próximas fechas estarán en capacidad de anunciar los países en los que se iniciarán nuevas acciones de execuátur. Afirmó que no cesarán en su intención de cobrar la sentencia para reparar los daños causados por Chevron en la Amazonía ecuatoriana, toda vez que los fallos de las cortes ecuatorianas son irrevocables.

Por su parte, Pablo Fajardo, el abogado de los indígenas y campesinos afectados por Chevron lamentó que una vez más, un país demuestre que la justicia está estructurada para proteger y garantizar impunidad a las transnacionales.

Aclaró que la Corte Suprema de Canadá no conoció el fondo del caso ecuatoriano y solo resolvió no aceptar a trámite la apelación solicitada por sus representados, quienes no tuvieron la oportunidad de explicar el fondo de la estructura jurídica de Chevron, que la protege ante las demandas de quienes son impactados por sus malas operaciones.

Este es un precedente nefasto para las luchas sociales por los derechos y la justicia, dijo Fajardo, quien agregó que “este caso es un perfecto ejemplo de la necesidad de un instrumento internacional vinculante sobre empresas transnacionales y derechos humanos”.

Contactos: Giulio Fabris: +393396053548 / 0994783199  Ludovico Ruggieri: +393338354082 / 0980333806

 

CASO CHEVRON EN LA AMAZONÍA ECUATORIANA: EL FALLO DE LA CORTE SUPREMA DE CANADÁ CIERRA LAS PUERTAS AL FIN DE LA IMPUNIDAD

Fuente: https://www.stopcorporateimpunity.org

Comunicado de prensa (4 de abril de 2019)

La Campaña Global para reivindicar la Soberanía de los Pueblos, desmantelar el poder corporativo y poner fin a la impunidad, lamenta el fallo de la Corte Suprema de Canadá sobre el caso Chevron en la Amazonía ecuatoriana y reitera la urgente necesidad de establecer un Tratado Vinculante de las Naciones Unidas sobre empresas transnacionales y los derechos humanos.

La Campaña Global para reivindicar la Soberanía de los Pueblos, desmantelar el poder corporativo y poner fin a la impunidad, una red global de más de 200 organizaciones, movimientos, sindicatos y comunidades afectadas a nivel mundial por las empresas transnacionales, lamenta la decisión de la Corte Suprema de Canadá, la cual ha rechazado  a trámite la apelación de las comunidades afectadas por Chevron – antes Texaco – en la Amazonía ecuatoriana.

En 2015, los siete jueces de la Corte Suprema de Canadá decidieron aceptar la jurisdicción para llevar el “proceso de ejecución” en Canadá, acatando la legitimidad de la decisión de la Corte Suprema del Ecuador sobre Chevron. Esta decisión representó una gran esperanza para las comunidades indígenas de la Unión de Afectado/as por Chevron – Texaco en Ecuador (UDAPT) de que la justicia podría ser alcanzada. Sin embargo, el 23 de mayo de 2018, la Corte de Apelación de Ontario rechazó la demanda de los/as afectados/as, bajo el argumento amparada en que Chevron de Canadá era una empresa autónoma e independiente de Chevron matriz y que, por lo tanto, no tenía ninguna obligación con la justicia ecuatoriana, rechazó la demanda de los/as afectados/as. Esto representó un golpe más al pueblo indígena ecuatoriano, el cual presentó la apelación que ha sido rechazada el día de hoy.

Cabe recordar que las operaciones de Chevron en la Amazonía afectaron profunda y negativamente la vida de los pueblos indígenas, el ecosistema, el agua y los bienes comunes. Entre 1964 y 1992, la empresa desechó cerca de 650.000 barriles de petróleo crudo y más de 16 mil millones de galones de aguas residuales en los ríos y suelos de la selva, afectando la salud y formas de vida de más de 30.000 indígenas y campesinos de diferentes comunidades El nefasto saldo de sus actividades en Ecuador llevó a que el caso sea conocido como el “Chernóbil en Amazonía”. Ante un desastre de esa envergadura, es que la UDAPT lucha desde hace más de 25 años y actualmente su objetivo es lograr la ejecución de la sentencia ecuatoriana, con el objetivo de que sean reparados los daños ambientales, sociales y culturales causados por la petrolera. La sentencia de la justicia ecuatoriana es irrevocable, por lo que lo/as afectado/as persistirán en su lucha por el acceso a la justicia en otras jurisdicciones extranjeras hasta que se reparen los daños.

La decisión de la Corte Suprema de Canadá demuestra una vez más la arquitectura que ampara la impunidad de las empresas transnacionales. El caso Chevron no es único. Ante la gran cantidad y el carácter sistemático de los conflictos sociales y ambientales generados por las empresas transnacionales en todo el planeta, la Campaña Global exhorta a los Estados a avanzar consistentemente en la negociación de un Tratado Internacional vinculante sobre empresas transnacionales y derechos humanos y llama a la solidaridad internacional con las comunidades amazónicas afectadas por Chevron.

Contacto para la prensa: Leticia Fajardo Tel. +31 6 40940545 E-mail: lfajardovera@gmail.com

La verdad sobre el cambio climático

Aunque con retraso, los medios de nuestro país se han acabado haciendo eco de uno de los fenómenos de los últimos meses: Greta Thunberg, la niña de 16 años que, con la sensibilidad especial del síndrome de Asperger -en este caso un valor- inició una lucha en solitario denunciando la inacción de los gobiernos y las élites mundiales frente al «cambio climático».

El gesto de Greta es importante, porque es una propuesta clarividente para la nueva generación de cómo ubicarse en este mundo que se han encontrado. Pero, al mismo tiempo, también reúne todo lo que los medios comerciales fagocitan para crear iconos de consumo mediático. Por eso lo mejor que podríamos hacer para respetar la dignidad de Greta Thunberg es dejar de hablar tanto de ella. Porque, si Greta es el dedo que señala la luna, haríamos mal de quedarnos mirando el dedo.

Nace un nuevo movimiento

El pasado mes de noviembre la City de Londres veía como 5 puentes del Támesis quedaban bloqueados en una acción coordinada de más de 6.000 activistas de un nuevo movimiento: Extinction Rebellion. La acción terminó con 50 detenciones. Pocos meses después ya encontramos núcleos de Extinction Rebellion –aquí Rebelión o Extinción- por los cinco continentes.

Más o menos al mismo tiempo se constituía By 2020 We Rise UP («En 2020 nos alzamos»), una coalición europea de movimientos y organizaciones ecologistas, algunos con larga trayectoria en la defensa del territorio frente a proyectos extractivos y grandes infraestructuras, como Ende Gelände de Alemania u otros de Austria, Suiza, Francia, la República Checa, Polonia, Portugal y el Estado español. El principal objetivo es organizar una gran acción de desobediencia civil por la emergencia climática y ecológica el próximo año.

Y en las últimas semanas, inspirados en el gesto y el mensaje de Greta Thunberg, se han ido extendiendo rápidamente de instituto en instituto y de ciudad a ciudad a partir del centro de Europa por todo el continente los Fridays For Future movilizando decenas de miles de estudiantes.

No entraremos a analizar una por una estas nuevas iniciativas. Lo que nos interesa ahora es el mensaje común, que nos permite hablar de un nuevo movimiento. En realidad no es un mensaje nuevo, nada que no venga diciendo una parte de la comunidad científica y el ecologismo social desde hace décadas. Pero ahora el mensaje emerge con una nueva fuerza y ​​énfasis. Lo podemos resumir con un párrafo del manifiesto firmado por un centenar de científicos y científicas británicas el pasado octubre:

«La evidencia científica es clara, los hechos son irrefutables y para nosotros es intolerable que nuestros hijos y nietos tengan que sufrir las terribles consecuencias de un desastre sin precedentes que hemos creado nosotros mismos. […] Cuando un gobierno evade intencionadamente su responsabilidad de proteger a la ciudadanía contra cualquier daño y asegurar el futuro de las próximas generaciones, incumple su deber. El «contrato social» se ha roto y por eso no sólo es nuestro derecho, sino también nuestro deber moral eludir la inacción del gobierno y rebelarnos para defender la vida.

Es por ello que declaramos nuestro apoyo a Extinction Rebellion que comienza el día 31 de octubre de 2018. Apoyamos plenamente a las exigencias al gobierno para que explique la dura verdad a la ciudadanía. Reclamamos la creación de una Asamblea Ciudadana para que trabaje con la comunidad científica basándose en las evidencias existentes y de acuerdo con el principio de precaución para desarrollar urgentemente un plan viable para la descarbonización rápida y total de la economía”.

  • Un primer mensaje es, pues, que ya no podemos seguir hablando de cambio climático, sino de emergencia climática y ecológica. Porque el horizonte de eventos incontrolables e irreversibles, no es sólo muy grave, sino inminente. Por citar una de las proyecciones más reconocidas, la del IPCC, tenemos hasta el 2030 para reducir un 45% el nivel de las emisiones de 2010, y hasta el 2050 para detenerlas completamente, si se quiere tener posibilidades de limitar aumento de la temperatura por debajo de 1,5 grados, incremento que por sí mismo ya conllevará consecuencias graves. Y porque a todo ello hay que sumar también la gravedad y aceleración de la pérdida de biodiversidad y ecosistemas.
  • Por lo tanto es evidente que estos objetivos imprescindibles e improrrogables de reducción de emisiones conllevan una gigantesca transición energética, económica, social, tecnológica y cultural sin precedentes. Transformaciones que normalmente en la historia se han producido a través de generaciones, deben ser acometidas en un periodo muy corto de tiempo, con todas las implicaciones que ello conlleva.
  • En tercer lugar nos dicen que no podemos albergar ninguna esperanza en que los gobiernos y las élites mundiales encaren por sí mismas esta transición imprescindible mirando por el bien común, ni en milagros tecnológicos que permitan mantener la quimera del crecimiento productivo. Desde el Informe del Club de Roma de 1972 estas élites han sabido hacia dónde íbamos cada hora, de cada día, de cada año, en cada cuenta de resultados de estas casi 5 décadas. Dejar la gestión de esta crisis en sus manos equivale a prepararnos para el fascismo, es decir por gobiernos altamente autoritarios y un elevado grado de violencia estructural y física.

«Donde muere la esperanza, empieza la acción»

En todos los movimientos emergentes, la tendencia de pensarse como el inicio y el centro de todo es casi inevitable. Pero la historia está hecha sobre una estela de rebeliones, casi nunca victoriosas, pero casi nunca derrotadas por completo. El coraje que convocan estos nuevos movimientos no está reñido con la humildad de pensarse como parte de esta saga.

Sería muy poco «científico», por ejemplo, un relato de la historia de la energía fósil y del extractivismo capitalista sin hablar de patriarcado o de colonialismo, no sólo como hechos históricos, sino como realidades que siguen operando hoy como a poderosas losas sobre los cambios necesarios. Porque el punto clave y el reto más complicado para la transición que urge no radica tanto en los cambios tecnológicos, como en los culturales, sociales y políticos.

Pero, a la vez, con todas las luces y sombras que le podamos encontrar, este nuevo movimiento lleva un mensaje que lo trasciende, un grito de la conciencia humana que ha llegado para quedarse. Porque, como tituló Naomi Klein, «esto lo cambia todo».

Y es aquí donde hay que abordar la parte emocional del mensaje. Estamos hablando de una de las realidades más duras que puede asumir, individual y colectivamente, la conciencia humana: la amenaza cierta sobre el futuro de la humanidad en un horizonte temporal cercano. Y también de la necesidad de deshacerse de la seguridad y comodidad que de alguna manera tenemos, en que hay una élite que se encarga de organizarnos racionalmente el mundo, por muy críticas que seamos sobre su racionalidad.

El mundo, tal como lo hemos conocido, se acaba. Y el mundo que viene apunta de entrada un mal pronóstico. Sentir este duelo es importante en la medida que nos indica que hemos entendido bien la situación, pues a veces las verdades más enormes son las cuestan más de ver. Pero este ejercicio no tiene como objetivo el abatimiento, sino que es un paso para poder asumir en toda su dimensión el empoderamiento social necesario para rebelarnos organizadamente contra este mal pronóstico.

El logo de Extinction Rebellion, un reloj de arena, nos planta en la cara que el factor tiempo es clave. Que ya no estamos ante la «verdad incómoda» de que nos hablaba Al Gore a principios de siglo. Más allá de los debates sobre fechas y plazos exactos, más profético y mediático que científico, la cuestión es que estamos en el tiempo de descuento, en el tiempo de la verdad desnuda, sin adjetivos, donde las palabras y los hechos ya no pueden ir por diferentes caminos. El tiempo de poner en juego lo mejor que la humanidad ha cultivado para el bien común. Tiempo de convocar lo mejor de todas y todos. Porque, como dice uno de los lemas que se gritaban en los puentes de Londres el pasado noviembre, «donde muere la esperanza, empieza la acción».

Àlex Guillamón (coordinador de Entrepueblos)

Fuente: elcritic.cat

Entrepueblos con la huelga feminista 8M

Aunque existen varias versiones sobre el origen del Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo, las primeras reivindicaciones de las que tenemos constancia surgen en torno a la lucha salarial de las mujeres, el trabajo digno y la lucha sindical, a finales del siglo XIX principios del XX, aunque fue a partir de la segunda Conferencia Internacional de las Mujeres Socialistas, en 1910, celebrada en Copenhague, Dinamarca, donde Clara Zetkin, feminista y dirigente comunista alemana, propuso instituir el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, para reclamar los derechos políticos, civiles y económicos de todas las mujeres en el mundo. En esta segunda conferencia se reiteró también el Sufragio Universal para todas las mujeres, y por esta época además se empiezan a reclamar en algunos países el derecho de las mujeres a estudios superiores.

Fue en 1975, Año Internacional de la Mujer, cuando las Naciones Unidas celebran por primera vez el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, institucionalizándolo.

Hoy, más de un siglo después de aquellas reivindicaciones, seguimos en esta lucha desigual, defendiendo nuestros derechos, por la igualdad de oportunidades, por el reconocimiento social, por la erradicación de todas las manifestaciones de violencias machistas, en prácticamente todos los ámbitos de la vida: familiar, educativo, laboral, institucional,… Seguimos luchando y resistiendo las opresiones impuestas por modelos sociales heteronormativos patriarcales, que nos afectan a todas las personas, y de forma muy particular a las mujeres, a las personas con identidades y expresiones de género diversas y a las minorías sociales. Opresiones que invisibilizan, entre otros, al trabajo reproductivo, la economía del cuidado, o a los derechos sexuales y reproductivos.

Vivimos en un mundo machista que nos oprime, que nos silencia, que nos mata. Queremos una vida libre de violencias.

Hacemos un llamado a nuestros compañeros los hombres, para que se sumen a nuestras reivindicaciones y asuman que luchar por los derechos humanos es luchar por los derechos de todas las personas, para que no haya unas personas con más “privilegios” que otras, para que no haya personas que vivan “supeditadas” a otras. Sabemos que estos cambios culturales son lentos, pues precisan avances hacia nuevos modelos de economía y pedagogía feminista popular, también desde la desobediencia y la insubordinación antisexista y antirracista.

Hoy nos llegan nuevas formas de opresión, las impuestas por el sistema capitalista hegemónico, que de forma “silenciada” nos avoca a una violencia sistémica por parte de las grandes multinacionales y las empresas extractivistas, fomentando la indiferencia y la tolerancia social ante el trabajo precario, la contaminación, el ecocidio y el feminicidio, que atentan a nuestros cuerpos-territorio, que provocan la expulsión de personas y comunidades de sus territorios de vida, que fuerza a las migraciones masivas o que impiden el derecho a migrar, que provocan comportamientos racistas y xenófobos.

En todo el planeta existen personas que son perseguidas, criminalizadas y asesinadas por defender los derechos humanos, por defender sus territorios, sus pueblos originarios, comunidades, tierras, montañas, ríos, animales, plantas y hasta el aire que respiran. Defensoras de la vida, de la libertad, de la dignidad, de los derechos humanos y de la naturaleza, que se enfrentan a todo tipo de opresiones machistas desde el ámbito familiar, comunitario, organizacional, institucional y judicial por defender la vida, su vida, nuestra vida.

Un año más, este 8 de marzo, desde cada rincón del planeta reivindicaremos por la igualdad de derechos y oportunidades, alzando las voces con nuestras prioridades territoriales y nuestros procesos locales, unidas ante la lucha global y avanzando hacia un feminismo internacionalista con el que cuidarnos y hacer frente a la contraofensiva también global.

La nueva ola feminista que viene desde el Sur: irrupción, memoria y esperanza

Ante la pasividad, desorientación e inmovilismo de las élites políticas tradicionales, eran las Mulheres Unidas Contra Bolsonaro quienes se ponían al frente de las manifestaciones y lideraban la defensa de los derechos humanos y las conquistas sociales. Conseguían, así, remecer a la sociedad brasileña y enviar un mensaje de advertencia al mundo entero frente al peligroso avance y fortalecimiento del neofascismo.

La imagen de las mujeres apoderándose de las calles también se había hecho visible meses antes en Argentina y Chile. Entre junio y agosto las redes sociales se inundaron de pañuelos verdes en apoyo a las mujeres argentinas que salieron a la calle para exigir su derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Las manifestaciones de solidaridad, que se sucedieron en distintas ciudades del mundo, y el emotivo mensaje de apoyo de las milicianas de las Unidades de Autodefensas Femeninas Kurdas (YPJ) ponían de relieve, una vez más, la enorme capacidad de los feminismos del Sur para romper fronteras y construir alianzas internacionalistas frente al patriarcado.

La histórica vigilia que congregó a más de un millón de personas en las puertas del Congreso Argentino, mientras se debatía la ley de interrupción voluntaria del embarazo, fue la expresión culmine de la fuerza de un movimiento que había ido en aumento con el paso del tiempo. Las feministas argentinas recuerdan que en 1986 cerca de 1.000 mujeres acudieron al primer Encuentro Nacional de Mujeres; mientras que el último, realizado en Trelew-Patagonia, congregó a más de 65.000. Sin duda, el movimiento feminista está en auge, pero tras él hay una genealogía de mujeres y décadas de luchas. Porque en Argentina, es imposible entender el poderío actual del activismo sin regresar a las grandes movilizaciones del año 2015, que tras la consigna “Ni Una Menos” exigían el fin de la violencia de género y los feminicidios; o sin recordar a ese grupo de madres que en 1977, en plena dictadura militar, se ataron un pañuelo blanco en la cabeza y acudieron a la Plaza de Mayo para reclamar la aparición con vida de sus hijos/as desaparecidos/as.

Un poco antes de las movilizaciones argentinas, en el mes de mayo, era la imagen de un grupo de mujeres chilenas danzando encapuchadas y con los pechos al descubierto la que daba la vuelta al mundo. Era la expresión más llamativa de una masiva manifestación callejera contra la violencia sexual y de decenas de acciones que mantenían paralizados centros educativos y facultades de diversas universidades del país. Las protestas habían comenzado en el mes de abril en la universidad Austral después de una denuncia de acoso sexual, que se sumaba a decenas de casos similares, en otras universidades, que permanecían en total impunidad. Y se agudizaron, tras la violación y asesinato de una niña de 2 años y la violación múltiple de una joven por parte de un grupo de hinchas de un popular equipo de fútbol, en un caso que se conoció como “la manada chilena”.

“Nos matan, nos violan y nadie hace nada” gritaban las chilenas en las calles, al mismo tiempo que en las asambleas estudiaban y debatían sobre feminismo. De esta manera, y en un hecho sin precedentes, el “mayo feminista” chileno lograba romper el cerco moral y el silencio cómplice de las élites conservadoras consiguiendo que la educación no sexista y la violencia sexual se convirtieran en el principal tema de debate mediático, político y académico durante semanas. Además, forzaban a las autoridades universitarias a dejar de encubrir la cultura de la violación obligándolas a comprometerse en la creación de protocolos para sancionar y prevenir el abuso sexual. Una vez más el importantísimo movimiento de estudiantes de Chile, el único actor social que había conseguido remecer las bases del modelo neoliberal chileno desde el retorno de la democracia, hacía tambalear los cimientos del país pero, esta vez, la transformación estaba liderada por mujeres con demandas claramente feministas y anticapitalistas, capaces de interpelar al conjunto de la sociedad. Sin embargo, la efervescencia de las luchas feministas no es lo único que tienen en común estos 3 países. Además de su herencia colonial Argentina, Brasil y Chile, el ABC de América latina, comparten estados desmantelados por las reformas neoliberales, enormes desigualdades en la distribución de los ingresos y una desgarradora historia de dictaduras militares. A lo que, últimamente, se suma el auge de influyentes fundamentalismos religiosos y poderosas campañas de desinformación y manipulación de la verdad al servicio de la extrema derecha. El panorama es desolador porque al igual que en Europa en los tres países existe una creciente incapacidad de las élites políticas y de los actores sociales tradicionales de canalizar la frustración de millones de personas frente a las consecuencias del capitalismo extractivista, interpretar sus demandas y construir alternativas capaces de disputar la hegemonía de los sectores conservadores, cada vez más autoritarios, intolerantes y peligrosos. En este complejo contexto muchas miradas se dirigen hacia el movimiento feminista reconociendo en él una fuerza capaz de disputar el relato hegemónico, tensionar el neoliberalismo, enfrentar el neofascismo y cambiar el escenario político de América latina. Efectivamente, las experiencias de Argentina, Brasil y Chile permiten vislumbrar la irrupción de una nueva y vigorosa ola feminista, nacida en el Sur y capaz de poner en evidencia las estrechas relaciones entre capitalismo, patriarcado y fascismo. Elementos constitutivos de las dictaduras cívico-militares que ya tuvieron que enfrentar las feministas de finales del siglo pasado. Porque esta nueva ola feminista es, también, continuidad de una historia de resistencia, desobediencia y luchas compartidas. Y es fruto del riguroso y arduo trabajo llevado a cabo por activistas y organizaciones feministas, en tiempos donde ser feminista era un estigma y no estaba en absoluto de moda. Quizá por ello, las jóvenes que hoy salen a la calle gritan que son hijas y nietas de aquellas brujas que no pudieron quemar y reconocen, con el gesto político y simbólico de llevar un pañuelo, la memoria histórica feminista.

Las últimas movilizaciones han demostrado una gran capacidad para aglutinar, movilizar y politizar a mujeres y hombres. Se ha roto el silencio frente a las agresiones sexuales gracias a un modelo de acción colectiva exitoso, basado en alianzas transversales e inclusivas entre mujeres de diferentes edades, procedencias, orígenes y clases sociales. La fuerza conseguida es esperanzadora, pero uno de los grandes riesgos que enfrenta el movimiento es que este triunfo mainstream del feminismo y su éxito en redes sociales, termine por simplificar el mensaje y despolitizadar las demandas, transformándolas en objetos de consumo o consignas vacías alejadas de la raíz radical y crítica que las originó, hasta convertirlas en una tecnocracia de género a la usanza del feminismo liberal.

A su favor, el feminismo latinoamericano tiene como sello su conexión con los problemas y necesidades reales de las mujeres y su lejanía con las retóricas posmodernas y esencialistas que abundan en el feminismo eurocéntrico. También se nutre de las experiencias de opresión, racismo e invisibilización que sufren, a diario, las miles de mujeres que han debido migrar a países del norte. Por ello, en línea con el manifiesto: “Un feminismo para el 99%” que firmaron activistas e intelectuales como Angela Davis, Zillah Eisenstein o Nancy Fraser para la Huelga del 8 de Marzo en Estados Unidos, las chilenas Luna Follegati y Daniela López plantean que un feminismo que pretenda constituirse en movimiento social y alternativa al feminismo liberal debe ser de fundamentalmente de clase, popular, antirracista, inclusivo y diverso.

Ello supone asumir enormes desafíos. Por una parte, es necesario ampliar el marco de debate a todas las violencias machistas (física, psíquica, sexual, económica, estructural, social, cultural y/o simbólica) e incorporar otras problemáticas que define la economía feminista como la crisis de los cuidados, la explotación, la precariedad, la subordinación, la división sexual del trabajo o el saqueo de la naturaleza. Y, por otra parte, es preciso contextualizar temas como la violencia sexual y el aborto, en el marco de las dinámicas capitalistas y coloniales que crean las condiciones para existan las opresiones de género, raza, clase y orientación sexual. En esta línea debatir, por ejemplo, sobre las relaciones entre aborto, racismo y clase social en el espacio público puede contribuir a la ruptura de los paradigmas culturales y económicos en los que se sustenta la desigualdad. Todo ello sin perder la pluralidad del movimiento, evitando su fragmentación y sin renunciar a las particularidades de cada contexto.

El escenario actual es peligroso, las narrativas de odio antifeministas que propaga la ultraderecha por el mundo exigen a gritos construir redes internacionalistas, enfrentar las disputas que atomizan el feminismo, expandir la ética de la sororidad y practicar el cuidado. Lo que me hace recordar a Alain Touraine, que hace un par de años en un encuentro organizado por chilenos/as en Barcelona, nos decía refiriéndose al feminismo: “sólo los movimientos sociales radicalmente éticos y democráticos tendrán trascendencia”. Entonces, en tiempos oscuros toca mirar, escuchar, acompañar, aprender de los feminismos del Sur y no perder la esperanza.

Artículo de Judith Muñoz Saavedra. Activista, investigadora y docente chilena

Fotografía de Nico Avelluto

A 3 años de la siembra de Berta Cáceres “Derechos para las personas, obligaciones para las multinacionales – Stop ISDS”

➡️ Caso Berta Cáceres: Hubo sentencia, pero no justicia

Este 2 de marzo se cumplen ya tres años de la siembra de Berta Cáceres. Son ya más de mil días desde que en algún despacho alguien ordenara su asesinato mientras dormía, es decir, mientras soñaba. Los sueños de Berta Cáceres eran los de su gente, los mismos de tantas comunidades campesinas e indígenas de todo el mundo: vivir en paz con la tierra, los ríos y los bosques que les dan sentido y subsistencia como pueblo y que, a la vez, protegen el clima y el futuro de toda la humanidad.

Berta fue asesinada por ser la portavoz del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) y de la resistencia de su pueblo, porque hay empresas que incluyen la violencia y el homicidio en su estrategia de inversión. Fue asesinada como las otras 1.238 defensoras y defensores ambientales que también lo han sido en los últimos 10 años y como los centenares y miles de personas que, sin llegar a ser asesinadas han sufrido extorsiones, amenazas, desplazamientos forzosos, agresiones sexuales, judicialización, campañas de desprestigio mediático, etc., por cruzarse en el camino de empresas y gobiernos sin escrúpulos.

Empresas como la nacional Desarrollos Energéticos S. A. (DESA), la costarricense Concreto Preesforzado de Centroamérica SA (Copreca), la alemana Voith Hydro Holding (participada por Siemens) y las entidades financieras Banco Holandés de Desarrollo (FMO) y Fondo Finlandés para la Cooperación Industrial (FINNFUND) participaban en el proyecto cuando fue asesinada Berta Cáceres. No fue sino tras una gran presión internacional, que las empresas europeas implicadas se fueron retirando a regañadientes del proyecto.

Tras un juicio plagado de irregularidades el 19 de octubre de 2018 el Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa emitió un veredicto de condena contra los acusados como autores materiales del asesinato, pero, tanto la familia de Berta, como el COPINH, denunciaron la impunidad en que siguen quedando los autores intelectuales e inductores del asesinato. Como se dijo en esos días, “Hubo sentencia, pero no hubo justicia”.

Esa impunidad forma parte del entramado de corrupción y violencia que sostiene el modelo extractivista multinacional, que saquea comunidades de los cinco continentes, destruyendo los medios de vida de millones de personas y agotando los ciclos naturales de la vida. Al mismo tiempo se persigue, hostiga y criminaliza a quienes los defienden.

Desde el crimen de Berta el movimiento de solidaridad ha conseguido que gran cantidad de entidades sociales, instituciones públicas, ayuntamientos, parlamentos, gobiernos, incluido el español y la Comisión Europea, se pronunciaran en diferentes momentos y de diferentes formas sobre la necesidad de una verdadera justicia para Berta Cáceres, así como para las decenas de defensores y defensoras de movimientos, organizaciones sociales y comunitarias que han sido asesinados o criminalizadas con total impunidad.

A pesar de todo esto, y a pesar de lo que se ha dado a entender, hoy el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca sigue vigente. Este pasado mes de enero el pueblo lenca, a través del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia MADJ i el COPINH, todavía ha tenido que presentar una acción legal ante la Corte Suprema de Justicia para exigir que se cancele la concesión del proyecto.

Las personas y comunidades afectadas per las violaciones de derechos humanos y ambientales cometidos por las transnacionales en todo el mundo no consiguen acceder a la justicia. En cambio, éstas, amparándose en los Tratados de Comercio e Inversión, pueden demandar a los gobiernos por cualquier decisión que consideren que perjudica sus “legítimas expectativas” de beneficios a través de los llamados Tribunales de arbitraje entre empresas y estados (ISDS).

Ya es hora de acabar con esta impunidad. Necesitamos un sistema de justicia global que ponga en el centro a las personas y al planeta, garantizando los derechos humanos universales. Por eso, desde la Campaña contra los Tratados de Comercio e Inversión (TCI), estamos impulsando la campaña europea «Derechos para las personas, obligaciones para las multinacionales – Stop ISDS», que se articula en base a una recogida masiva de firmas para involucrar a millones de personas en toda Europa en torno a dos objetivos:

Exigir la eliminación de los «tribunales corporativos» ISDS en todas sus formas, salir de los tratados de comercio e inversión que contengan el ISDS u otro mecanismo similar, y no firmar nuevos tratados de este tipo en el futuro.

Promover el establecimiento de un Tratado Vinculante de las Naciones Unidas capaz de exigir responsabilidades a las multinacionales por la violación de los DDHH, así como establecer leyes europeas y nacionales para poner fin a la impunidad corporativa.

¡Justicia para Berta y para todas las defensoras asesinadas y criminalizadas!

¡Derechos para las personas, obligaciones para las multinacionales-Stop ISDS!

#JusticiaParaBerta #FaltanLosAtala #3AñosSinJusticia #StopISDS #ParemosMultinacionales

Marzo, 2019

 

Caso Berta Cáceres: Hubo sentencia, pero no justicia

 Gustavo Castro Soto. Otros Mundos AC · Chiapas, México

Los dueños de DESA, la familia Atala, cuentan con bancos y otras grandes empresas así como estrechos vínculos con la clase política que se impuso en el golpe de Estado del 2009. Habría entonces que eliminar al COPINH empezando por la líder indígena. Pero cometieron un error. Hubo un sobreviviente, un testigo.

No se había dado una movilización social, mediática y política en todo el mundo como el que se generó con el asesinato de Berta. Inmediatamente el Poder Judicial, Ministerio Público, jueces, magistrados y todo su arsenal intentaron blindar a la empresa DESA como a sus dueños, para deslindarlos del asesinato que conmovió al mundo entero. Pero al parecer también a sí mismos, ya que muchos políticos están involucrados de una u otra manera. Por ello, desde un principio manipularon pruebas y evidencias, falsearon testimonios, me impidieron salir del país de manera ilegal, lo que considero un secuestro de Estado, prohibieron ilegalmente a mi abogada ejercer la profesión para dejarme en indefensión, intentaron criminalizar a la propia organización de Berta. Hubo más hostigamiento y represión contra su organización, entre tantas anomalías e ilegalidades.

Entonces decretaron “secretividad” del expediente para no hacer patentes tantas irregularidades procesales y el gobierno se negó a la creación de una Comisión Independiente que investigara la verdad del crimen. Y ante la fuerte presión para liberar el expediente y que las víctimas tuviéramos acceso a los documentos, seis meses después la magistrada del caso decide llevarse el expediente a su casa, y se lo roban en el camino.

Dos meses después del asesinato, el gobierno no tuvo opción y se vio obligado a avanzar la investigación sobre los autores materiales y retiene en prisión preventiva a los primeros sospechosos de haber participado en el crimen. Durante 2016 y principios de 2017 se llevaron a cabo el resto de las detenciones y el calvario de anomalías y bloqueos por parte del gobierno para avanzar en las investigaciones. Durante las audiencias que se suspendieron continuamente, el Ministerio Público y la Fiscalía se negaron sistemáticamente a presentar información y los peritajes necesarios permitiendo que la fecha final de los dos años y medio para dar fin a la prisión preventiva se acercara: el 5 de noviembre de 2018.

Pese a todas las demandas y recursos interpuestos, el Tribunal convocó al Juicio en junio de 2018, que fue suspendido, luego en septiembre y luego en octubre, de forma ilegal, sin haber terminado el debido proceso, sin haber solucionado los amparos interpuestos y la recusación del Tribunal. Así reza el comunicado firmado por muchas organizaciones internacionales: “Ha sido evidente cómo la conducción de la fiscalía integrada por los fiscales Ingrid Figueroa, Melissa Aguilar, Javier Núñez, David Salgado, Roger Matus, Roberto Blen, bajo la dirección del Fiscal General, Oscar Chinchilla, ha significado, de mala fe e incluso dolo, la obstaculización del proceso judicial, al evitar la realización de peritajes, entorpecer el debido proceso, ocultar información, operar con negligencia en las investigaciones, imposibilitar el análisis de pruebas y peritajes, así como evitar a toda costa el análisis de pruebas de los allanamientos que implican a la empresa DESA y la familia Atala”.

Los jueces del Tribunal de Sentencia responsables de la resolución, Esther Carolina Flores, José Anaím Orellana y Delia Lizeth Villatoro, han negado que el COPINH sea reconocido como víctima; tampoco se ha admitido la solicitud de testigos claves que den fe de la actuación de empleados de DESA frente al crimen; niegan la transmisión en vivo de las audiencias y del juicio y se encierran con cadenas rodeando el Tribunal de policías para impedir incluso el acceso a las familias y miembros del COPINH al “Juicio Oral y Público”.

Así, el Juicio no sólo se convoca de manera ilegal en tres ocasiones, sino que además es ilegítimo. No tiene credibilidad procesal, jurídica, legal, ni de las víctimas ni de la opinión pública nacional e internacional. Se ha caído en responsabilidades penales. Ha actuado el Tribunal violando el debido proceso y sus propias leyes. El Juzgado, el Tribunal de Sentencia, la Corte de Apelación, la Sala de lo Constitucional y el pleno de la Corte Suprema de Justicia, todas las instancias del Poder Judicial han cerrado filas a la ilegalidad y la impunidad. Ya nadie les cree.

A pesar de estar recusado por el COPINH y la familia de Berta, el Tribunal fue convocado desconociendo la representación legal de las víctimas. Así, sin documentos suficientes, sin peritajes adecuados, sin todos los testigos, sin abogados de las víctimas, encerrados bajo candado, rodeados de policías, sin dejar de entrar a familiares de Berta y miembros del COPINH para escuchar el proceso, han llevado a cabo el juicio más vergonzoso para la historia de Honduras. Este es el marco de la sentencia de los imputados.

El 2 de marzo de 2016, a las 11:40 de la noche asesinaron a Berta. Pero no murió, porque se multiplicó y regresó en miles y miles que claman justicia. El COPINH seguirá su lucha valiente en defensa de la vida y a favor del hermoso pueblo hondureño. Y pese a todo, se ha derrotado al sistema judicial de Honduras porque no se cayó en sus trampas para justificar y avalar la impunidad. Bien dijo Berta: “Vos tenes la bala… yo la palabra. La bala muere al detonarse…. la palabra vive al replicarse”.